Las Antiguas Figuras Secundarias del Paso de Nuestro Padre Jesús con la Cruz al Hombro
Por Juan antonio silva fernández. doctor en historia del arte En la actualidad, el paso de misterio de Nuestro Padre Jesús con la Cruz al Hombro está compuesto únicamente por cuatro imágenes secundarias, pero anteriormente llegaron a procesionar en él hasta doce figuras -las tres santas mujeres, una mujer hebrea arrodillada, tres sayones, el cirineo, dos ladrones y dos soldados romanos- lo que le valió el sobrenombre popular de «el motín». Litografía de M. Grima, 1885, donde pueden contemplarse las doce figuras que componían el misterio. Todo parece indicar que, desde su ejecución, la imagen del Señor pudo procesionar como parte de un misterio constituido al menos por la referida imagen y la de la Santa Mujer Verónica. Años más tarde, en 1730, le fueron encargados al escultor Jerónimo Roldán Serrallonga, la ejecución de tres judíos destinados al paso de la calle de la Amargura, policromados en 1732 por Juan Ruiz Soriano “profesor del arte de la pintura» No sería hasta la Semana Santa de 1807 cuando procesionarían por primera vez las Santas Mujeres María de Cleofás y María Salomé, efigiadas por el genovés Juan Bautista Patrone y Quartín a principios del ochocientos. En 1843 se constata el hundimiento de la Sala de Cabildos que se encontraba situada sobre el almacén de los pasos, en el antiguo Convento del Valle[4], lo que trae consigo la desaparición del paso adquirido a la Hermandad de Montserrat en 1806. En 1843 se constata el hundimiento de la Sala de Cabildos que se encontraba situada sobre el almacén de los pasos, en el antiguo Convento del Valle[4], lo que trae consigo la desaparición del paso[5] adquirido a la Hermandad de Montserrat en 1806[6]. Por este motivo, la Hermandad había realizado su última salida procesional en 1833, culto que no podría recuperarse hasta 1879. Sin embargo, desde 1875, se venían materializando los intentos de retomar la salida procesional. De este modo, el 24 de noviembre de 1877 se encomienda a Emilio Pizarro de la Cruz, la restauración de las esculturas de ambos misterios para la «…reparación de todas sus piezas que les falten, encarnados de sus rostros y. las partes descubiertas del cuerpo, pintados sus ropajes de nuevo, por la cantidad alzada de cuatro mil reales vellón…»En este momento se le entrega el centurión y el porta estandarte, pero queda acordado que cuando convenga a ambas partes, «…se proseguirá la restauración de las otras esculturas que restan del paso del Señor con la Cruz al Hombro, consistentes en dos ladrones con dos soldados romanos que los conducen, el Cirineo y un soldado trompeta…» por importe de otros dos mil reales de vellón. Fotografías tomadas en el interior de la Iglesia Conventual del Santo Ángel entre 1898 y 1908. Puede apreciarse el misterio, aunque ya han sido suprimidas las figuras de dos sayones y una mujer hebrea. En 1897 se prescinde de tres figuras -dos sayones y una mujer hebrea dispuesta en posición frontera a las Santas Mujeres, en el costero izquierdo-, pero no será hasta 1909 cuando la Junta de Gobierno cree una comisión encabezada por el presbítero Juan Francisco Muñoz y Pabón, con objeto de llevar a cabo la reforma del nutrido misterio que acompañaba a la imagen del Señor. Para esta empresa contara con la ayuda de su amigo, el escultor Joaquín Bilbao. Esta acertada reforma supuso la supresión de la mayor parte de las figuras, así como la modificación de la actitud del Señor, a quien también se le eliminó el mechón hebraico que caía por la derecha de su sien. el sayón anunciador Esta figura tan característica, aparece por primera vez en el ámbito sevillano, en la escena de Cristo camino del Calvario que contiene el retablo mayor de la Catedral de Sevilla, probable obra Jorge Fernández, autor que concluye la imaginería del conjunto en 1526. A partir de ahí, aparece con r.asiduidad en este tipo de escenas. Tampoco hemos podido documentar en que fecha se incorpora esta efigie al conjunto del misterio, pero lo que si hemos podido saber es que en 1800 se encargan una serie de trabajos al escultor Juan Bautista Patrone, entre los que se encuentra la «…echura de una trompeta y composición del judío que la toca…» Esta figura procesionará hasta el año 1909, poco después será enajenada. Tenemos constancia documental que el 24 de abril de 1912, Manuel Sarmiento y Juan Morales Oliver, tesorero y mayordomo de la Hermandad de la Merced -vulgo de los Judíos- de Huelva, pudieron ver esta y otras figuras en los Almacenes Piazza, donde la hermandad las había depositado para su venta. Finalmente, la hermandad onubense decidió adquirir esta figura el día 14 de septiembre, junto a otras dos, todas por importe de 325 pesetas, más otras 150 pesetas en concepto de retocado de las mismas, tarea que fue encomendada al escultor Emilio Pizarro de la Cruz. Entre los retoques que debía realizarse a las imágenes se especifica que habría de mandarse a «casa de Ortega el lampistero, una corneta que lleva uno de los judíos para que la repare y la ponga niquelada.» El pago de las 475 pesetas, se confirmó finalmente el día 21 de septiembre . El sayón anunciador procesionó desde 1913 hasta el paso año 2015 en que la corporación encargó un nuevo misterio, aunque todavía conserva dicha imagen. Durante estos años y además de la trompeta, ha portado diferentes atributos, como un pergamino con la sentencia, un Senatus o un bastón. A la izquierda, la imagen formando parte del misterio. A la derecha, estado actual de la imagen del Sayón anunciador, propiedad de la Hermandad onubense de la Merced (vulgo los Judíos). A la izquierda, uno de los ladrones formando parte del misterio. A la derecha, estado actual de la imagen de uno de los ladrones, propiedad de la Hermandad onubense de la Merced (vulgo los Judíos). Los ladrones No hemos podido probar que antaño, figurasen en el paso de Nuestro Padre Jesús con la cruz al hombro, las figuras de los ladrones Gestas y Dimas.…


